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La Coctelera

La Rosa Verde

"Die Weiße Rose" In Memoriam

13 Noviembre 2009

Reflexión sobre el Amor (conyugal)

Este es el único escrito que traigo al mundo público de una serie de reflexiones que he hecho a raíz de un fracaso personal mío. Es muy filosófico y tiene tono algo indignado. El tema es el amor, en su faceta de la pasión entre un hombre y una mujer.



Hay ciertas constantes que veo muchas veces en las personas. En el tema del amor, entendido aquí como el término filosófico “eros”, es algo que muchas veces sale de manual. Parece programado.

El otro día recibí, en una amena tertulia, un consejo. Esto me recordó a lo que he oído muchas veces a la gente “Te mereces una buena chica. Busca a alguien que se acomode a tus convicciones y valores”.

No desmiento el posible valor de ese consejo. Pero no concibo la vida cómo un solo mero portador que ha de buscar el mejor complemento para la generación siguiente. No.

Para mí, este tipo de amor, conyugal, ha de basarse en un sentimiento único e indescriptible. Dos almas únicas e irrepetibles que se complementan por lo que son, no por lo que han hecho. Una unión más luminosa que la más brillante luz material.

No sé explicarlo mejor. Es cómo describir los colores básicos a un ciego de nacimiento. No se puede.

Un amor tan puro e inocente, que rompe las barreras de tiempo, la distancia, la desidia, la desilusión; un amor que lo puede todo y lo aguanta todo, como dice San Pablo a los Corintios.

Otros tal vez llamen a esto “Obsesión”, incluidos muchos que a pesar de que su ideal de amor pudiera ser este comentado, no actúan, ni comprenden lo que esto realmente significa.

Tal vez sea eso. Solo “Obsesión”. Una sensación que si no es correspondida, entra en una especie de fiesta masoquista que hunde en la desesperación.

No obstante, a título personal, conozco muy bien lo que es una Obsesión, y los síntomas que tiene. He superado obsesiones compulsivas, y conozco el rostro infernal del sufrimiento del propio “ego”.

Pero lo que he descrito sobre el amor anteriormente, no lo veo como una mera obsesión. ¿Una obsesión permitiría ir por el interés de la otra persona?, ¿aguantaría los celos?, ¿aguantaría impulsos desbordados del subconsciente?, ¿miraría solo por su bien, ignorando el propio?, ¿aconsejaría y apoyaría en temas que provocarían un dolor propio, con ojos realistas, no para mal, si no para bien; solo por querer por lo que es?

Es más, ¿sabría reconocer los defectos indefendibles y las faltas del ser amado?, ¿impediría el dejarse manipular en los ideales más profundos de uno mismo?

En definitiva, ¿miraría una obsesión el bien de la otra persona, y no el suyo propio?

Si todo lo anterior es obsesivo, entonces, el que escribe es obsesión. Y no merecería a nadie, porque no tendría más que Obsesión, y no Amor. Yo solo sé amar así.

Pero entonces, ¿qué es Amor? (en los términos que hemos hablado hasta ahora)

¿Es acaso una sensación corpórea de filial y genética unión carnal reproductora?
¿Es acaso solo un instrumento para traer hijos, y por lo tanto hay que buscar la mejor compañía para eso?, ¿la más adecuada a la ideología de uno mismo?

¿Qué es? Porque si es eso, algo inscrito en nuestros genes, y cualquier hembra o macho vale, yo, personalmente, prefiero no amar, y estar solo de por vida. Prefiero mil veces lo que muchos han llamado obsesión.

La pareja, ni mucho menos la familia, debe ser el método de satisfacer nuestras necesidades humanas, en este caso carnales. Eso sí me parece a mí obsesivo. Poner el “Yo” por delante, y hasta no conseguir mis objetivos, no parar (fin que es justificado por mis medios).

La pareja es el producto, el fin, de una unión de dos almas que ni ellas mismas saben porqué están unidas. Dos almas que anteponen el “” antes que el “Yo”; y cómo escenario tienen a Dios.

Tener hijos sería, entonces, el resultado de ese acontecimiento excepcional, que es tan fuerte, que puede crear “VIDA”. No es el objetivo de la vida, si no el resultado de una entrega sin reparos. Además, como se ha concebido esa vida, se la ama sin mesura. Pero eso es tema aparte al aquí tratado.

Así pues, se podrá fracasar en un sentimiento que puede no ser recíproco (algo imprescindible), tirar a la basura meses, años e incluso décadas de esfuerzos e ilusiones en pos de un ideal imposible en el que se cree ciegamente, en el que se tiene fe; y en el que al final se desiste y sufre. Pero eso no es obsesión.

Si Dios, para los cristianos, es “Trino”, yo veo a la pareja, y al matrimonio como una humilde “Binidad”; un ente que es uno, pero tiene dos almas. Un sencillo símbolo de Dios en la Tierra, pero que brilla con luz propia, más que todo el Universo material junto.

Por lo tanto, que no vengan los demás diciendo al resto: “Esto es una Obsesión” o “Busca una buena chica acorde a ti”, “Te mereces algo estable”, “Cobarde, que no te enfrentas a tu realidad”.

No tienen ni idea de lo que he expresado antes, ni de lo que en definitiva, es el Amor para el autor de este artículo. Por esta misma razón, y por ser yo un hombre, no vengan con el cuento de que nosotros no sabemos nada del amor, y que solo pensamos en nuestra satisfacción, generalmente sexual. No tienen ni idea de lo que es ser Ser Humano.

Tal vez yo no sepa tampoco ser Ser Humano, pero sí sé lo que soy cómo humano. Así que, concluyendo, no quiero cuentos en lo que nadie, salvo Dios, sabe.

José María de la Torre Bugidos.


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tertulia

tertulia dijo

Bien bien se nota que dominas los tres ámbitos, en fin ser abierto y acercarse con alegría es estar bien y hacer feliz a la gente hacer sentir. Chau

14 Noviembre 2009 | 01:36 AM

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La Rosa Verde

Palencia, España
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"Die Weiße Rose" o en español "La Rosa Blanca" fue un movimiento de estudiantes durante la II Guerra Mundial en la Alemania Nacionalsocialista del III Reich decepcionados y aterrorizados por las acciones a las que se estaban llevando a cabo en Alemania. De forma pacifica, extendieron unas octavillas denunciando los errores del III Reich. Muchos fueron localizados, capturados, juzgados y condenados a muerte por simplemente decir la verdad.

Fueron las ideas de esos chavales que murieron cuando tenían mi edad actual lo que me hizo pensar. No dañaron a nadie por sus creencias. Solo utilizaron dos armas de gran poder. La Verdad y el Amor. Yo no soy paladín de esos dos conceptos. Pero pondré en este lugar como es mi visión la Realidad, mostrando lo que siento y razono al respecto.

No llego no a la suela del zapato de estos chicos, pondré el nombre de "La Rosa Verde" a esta bitácora, en conmemoración a este movimiento sin mancillar con mi egolatría su nombre.

Verde es el color de la Esperanza. Ese sera el color de mi rosa.



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Un poco sobre mí:

Tengo 25 años y soy de Palencia (España).Trabajo en Toledo
Mi nick es "Bastonivo", y mi nombre José María.
Mi e-mail es:
Bastonivo@hotmail.com

Se intentará ser periódico, pero no prometo nada. La constancia no es uno de mis dones.

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